Permite reducir el número de piezas y las tasas de desecho
Reduce los problemas de calidad
Acelera la salida al mercado al acortar los plazos de puesta en marcha de nuevas líneas de producción
Simplifica la coordinación del proyecto con un único socio proveedor en lugar de varios
Reduce los costes asociados a la gestión de proyectos, las compras y la logística
Minimiza los problemas que puedan surgir y los fallos de fin de línea
Mejora la integración y elimina duplicidades
Aumenta la agilidad de la línea de montaje
Optimiza el aprovechamiento del espacio en la planta